Seleccionar página

Fin de semana en Bilbao

Bilbao no es cualquier ciudad, de hecho está llena de lugares que resaltan por su arquitectura y es una de las más importantes del lado norte de España, fuera del país se le conoce gracias a la gastronomía y el Guggenheim, un museo por demás representativo de este lugar.

fin de semana en Bilbao

Esta impresionante ciudad que tiene otras tantas cosas que ofrecer a los visitantes, cuenta con varias formas de acceso, por aire mediante vuelos internos, servicios de tren y autobús o puedes llegar en coche.

Si solo cuentas con dos días para conocerla, no te preocupes, ya que seguro te vas a llevar un excelente recuerdo de esta ciudad para nada tradicional, nosotros te vamos a ayudar a planear los lugares que se pueden recorrer y tú decides en definitiva a cuales ir.

¿Por qué escoger Bilbao como destino para un viaje de fin de semana?

Sencillo, porque este lugar tiene un estilo muy distinto a la mayoría de las ciudades de España, es cosmopolita y cuenta con cierto aire de elegancia donde se conjugan la cultura de larga tradición con la modernidad de las instalaciones y de su industria.

Es perfecta para ir en el fin de semana por todo lo que ofrece la ciudad, siendo sencillo y agradable recorrer el centro a pie, pero si lo prefieres te puedes mover en bus, metro o tranvía.

Primer día de paseo por Bilbao

Una buena manera de comenzar es desde el casco viejo donde se encuentra la Plaza del Arenal amplia y hermosa que sirve de morada al Teatro Arriaga, uno de los más importantes y el más antiguo de la ciudad, y cuya fachada es imponente sin nada que envidiar al de otros teatros.

En el interior aun puedes ver antiguos mobiliarios y alfombras que datan de 1890, sin duda alguna un teatro que merece la pena conocer.

Al salir puedes dirigirte a pié hacia la Catedral de Santiago que yace en la Plaza con el mismo nombre. Esta catedral es la más antigua de la Villa de Bilbao siendo su característica más llamativa el tamaño significativamente pequeño para una catedral.

Tiene tres entradas, si escoges la principal vas a poder contemplar la maravilla de sus tres naves y el claustro gótico pequeño pero provisto de unas vidrieras bellísimas.

Ahora es momento de ir a conocer las Siete Calles, que son tan emblemáticas debido a que allí tuvo origen la ciudad, siendo por lo tanto el barrio más antiguo. Estos son los nombres de las calles, Barrenkale Barrena, Carnicería Vieja, Barrenkale, Tendería, Artecalle, Somera y Belosticalle.

Aquí vas a encontrar mucha diversión, de día y de noche. Perderse por sus calles tan pintorescas y de ensueño te va a conducir a lo más tradicional de la cultura de esta ciudad, como son los bares, plazas y los famosos pintxos que son toda una delicia.

De hecho deberías aprovechar este recorrido para hacer una pequeña pausa y escoger un buen lugar de tantos que ofrecen estas calles para sentarte a disfrutar de una refrescante bebida y para comer algo ligero, de esta forma comenzarás hacia el nuevo destino con las pilas recargadas.

Te invitamos que entres al Mercado de la Ribera y lo recorras, ya que es el mercado cubierto más grande de Europa, provisto de enormes y vistosas vidrieras.

Allí puedes conseguir legumbres, mariscos, carnes y embutidos y justo al lado encontrarás dos símbolos de la ciudad muy queridos pos sus habitantes, la Iglesia de San Antón y el Puente de San Antón, lo cuales por supuesto no puedes dejar de visitar.

Y para terminar el primer día, te recomendamos llegar hasta la Plaza Nueva, que ofrece una vista preciosa por su forma cuadrada y sus arcos que dan entrada a restaurantes, bares y tabernas. Así que si aún no has hecho un pequeño descanso, este lugar es ideal para hacerlo.

Por cierto, este es un buen lugar para ir los domingos ya que instalan un pequeño mercado donde se consiguen objetos de segunda mano como comics, sellos, libros, etc., además que los habitantes de Bilbao aprovechan para ir por pintxos y algo de vino.

De aquí a descansar al hotel o posada que hayas elegido, nada como un sueño reparador para recargarnos de energía.

Segundo día conociendo Bilbao

Hay que levantarse muy temprano para que el día rinda sus frutos, el primer destino será la Plaza Unamuno un lugar muy concurrido ubicado en el casco viejo que alberga dos museos, el Museo Vasco y Museo Arqueológico de Bilbao.

Pero esto no es lo único que puedes visitar, ya que aquí se encuentran los 213 escalones de la Calzada de Mallona mediante los cuales llegas a la iglesia más popular de Bilbao, la Basílica de Nuestra Señora de Begoña.

No hay mejor momento para conquistar esa cantidad de escalones que a primera hora de la mañana, pero si no te animas, puedes subir a través del ascensor de pago.

De allí llegarás al Ayuntamiento, pero solo para disfrutar de la fachada de una elegante edificación que data de 1892, obra de Joaquín Rucoba. Para conocer las instalaciones hay que ir de lunes a viernes, encontrándose este a la orilla de la Ría.

Al otro lado de la Ría encontrarás la zona comercial y el centro de negocios más importantes de la ciudad. Un amplio Boulevard llamado Gran Vía Don Diego López Haro recorre el barrio y es un sitio excelente si lo que deseas es ir de compras.

Verás de pasada la sede de la diputación de Bizkaia, el Palacio Floral.

Por supuesto que no puedes dejar de visitar el emblemático Guggenheim que forma parte de los tres museos de la Fundación Salomon R. Guggenhheim, los otros dos se encuentran en Venecia y New York, siendo este un gran referente de su cultura a nivel mundial.

El edificio diseñado por Frank Ghery se encuentra junto a la Ría, en la Plaza ubicada frente a la entrada principal, donde se puede ver al imponente Puppy, una escultura de un cachorro de perro cubierta con flores naturales.

El Museo de Bellas Artes, el Museo Marítimo y la Ría de Bilbao son perfectos para terminar con el segundo día de recorrido, de hecho, una buena forma de conocer la Ría es utilizando los Bilboats, así no te perderás nada.